Jump to:  A   |   B   |   C   |   D   |   E   |   F   |   G   |   H   |   I   |   J   |   K   |   L   |   M   |   N   |   O   |   P   |   Q   |   R   |   S   |   T   |   U   |   V   |   W   |   X   |   Y

Enfermedad de Crohn en Niños

Enfermedad de Crohn en niños

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Es una afección crónica que puede volver a aparecer en varios momentos de la vida. Generalmente, involucra al intestino delgado, con más frecuencia en la parte inferior llamada el íleon. En algunos casos, son afectados tanto el intestino delgado como el grueso. Sin embargo, la inflamación también puede afectar a todo el tracto digestivo, inclusive la boca, el esófago, el estómago, el duodeno, el apéndice o el ano.

Sistema digestivo
Haga clic en la imagen para ampliarla

¿Qué causa la enfermedad de Crohn?

Hay muchas teorías relacionadas con la enfermedad de Crohn, pero ninguna ha sido comprobada. Una teoría sugiere que algún agente, posiblemente un virus o una bacteria, interactúa con el sistema inmunológico del cuerpo para desencadenar una reacción inflamatoria en la pared intestinal. Si bien hay mucha evidencia de que pacientes con esta enfermedad tienen anomalías del sistema inmunológico, se desconoce si los problemas inmunológicos son una causa o un resultado de la enfermedad.

¿A quiénes afecta la enfermedad de Crohn?

A pesar de que la enfermedad de Crohn puede afectar a personas de todas las edades, el grupo de edad más frecuentemente afectado es el de 15 a 35 años. Sin embargo, la enfermedad de Crohn se puede presentar en niños pequeños. Afecta a ambos sexos por igual. Parece afectar a algunas familias, con cerca del 20 % de personas con la enfermedad de Crohn que tienen un pariente consanguíneo con alguna forma de enfermedad inflamatoria intestinal.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Crohn?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la enfermedad de Crohn. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de manera diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • dolor abdominal, con frecuencia en el área inferior derecha;

  • diarrea, algunas veces con sangre;

  • sangrado rectal;

  • pérdida de peso;

  • fiebre;

  • pérdida de peso;

  • falta de crecimiento;

  • dolor en las articulaciones;

  • fisura rectal;

  • erupciones.

Algunas personas tienen largos periodos de remisión cuando están libres de síntomas, algunas veces durante años. No hay manera de predecir cuándo puede ocurrir una remisión o cuándo regresarán los síntomas.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden ser similares a los de otras afecciones o problemas médicos. Consulte con el médico de su hijo para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Crohn?

Endoscopía superior
Haga clic en la imagen para ampliarla

Las personas que han experimentado dolor abdominal crónico, diarrea, fiebre, pérdida de peso y anemia pueden ser examinadas en busca de señales de la enfermedad de Crohn. Además del examen físico y de la historia clínica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la enfermedad de Crohn pueden incluir los siguientes:

  • Análisis de sangre. Estos análisis determinan si hay anemia resultante de la pérdida de sangre, o si hay un número mayor de glóbulos blancos que sugieran un proceso inflamatorio.

  • Cultivo de heces. Esto determina si hay pérdida de sangre, o si los síntomas están siendo causados por una infección por un parásito o bacteria.

  • Endoscopía. Una prueba que utiliza un tubo pequeño y flexible con una luz y una lente de cámara en el extremo (endoscopio) para examinar el interior del tracto digestivo. También pueden obtenerse muestras de tejido del interior del tracto digestivo para pruebas y análisis.

  • Colonoscopía. Procedimiento que permite al médico ver la longitud completa del intestino grueso y a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anómalos, tejidos inflamados, úlceras y sangrado. Consiste en introducir un colonoscopio, un tubo largo y flexible con una luz, a través del recto hacia el colon. El colonoscopio permite al médico observar el revestimiento del colon, extraer tejido para realizar pruebas adicionales y, posiblemente, tratar algunos de los problemas que se detecten.

  • Biopsia. Una muestra de tejido se toma del revestimiento del colon para ser analizada en un laboratorio.

Colonoscopía
Haga clic en la imagen para ampliarla

  • Tránsito GI (gastrointestinal) superior (llamado también esofagografía o ingesta de bario). Prueba de diagnóstico que examina los órganos de la parte superior del sistema digestivo: el esófago, el estómago y el duodeno (la primera sección del intestino delgado). Se ingiere un fluido denominado bario (una sustancia química líquida, metálica y de consistencia similar al yeso utilizada para revestir el interior de los órganos a fin de que aparezcan en una radiografía). Se toman radiografías para evaluar los órganos del aparato digestivo. Un GI superior con una prueba de seguimiento de intestino delgado que se pueden usar para diagnosticar la enfermedad de Crohn.

  • Enema de bario. Es un procedimiento que se realiza para examinar el intestino grueso con el fin de detectar anomalías. Se administra bario por el recto como un enema. Una radiografía abdominal muestra estenosis (áreas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

¿Cuál es el tratamiento para la enfermedad de Crohn?

Actualmente, no hay cura para la enfermedad de Crohn; sin embargo, existen varios métodos útiles para controlarla. Los objetivos del tratamiento pueden incluir los siguientes:

  • corrección de deficiencias nutricionales;

  • control de la inflamación;

  • reducción del dolor abdominal, la diarrea y el sangrado rectal.

El médico de su hijo determinará el tratamiento específico según lo siguiente:

  • la edad, el estado general de salud y la historia clínica de su hijo;

  • la magnitud de la enfermedad;

  • las expectativas para el curso de la enfermedad;

  • la tolerancia que su hijo tenga a determinados medicamentos, procedimientos o terapias;

  • su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Terapia con fármacos (medicamentos antiinflamatorios, cortisona o esteroides, supresores del sistema inmunológico, terapias biológicas, antibióticos, medicamentos antidiarreicos y reemplazos de fluidos). Los cólicos y la diarrea pueden aliviarse mediante medicamentos que suelen disminuir la inflamación del colon. Los casos más graves pueden requerir esteroides, antibióticos o medicamentos que afecten el sistema inmunológico del cuerpo.

  • Dieta y complementos vitamínicos. Ninguna dieta especial ha probado ser efectiva para prevenir o tratar la enfermedad de Crohn. Algunos síntomas empeoran con la leche, el alcohol, las especias picantes o la fibra, pero esto puede no ser cierto para todos. Grandes dosis de vitaminas son inefectivas y pueden incluso causar efectos secundarios dañinos.

    Los niños pierden peso debido a una ingesta inadecuada de calorías, lo que se puede deber a varios factores:

    • pueden evitar comer para prevenir el dolor asociado con la digestión;

    • pueden absorber los nutrientes de forma deficiente a través del tracto digestivo inflamado;

    • tienen mayores necesidades nutricionales que el promedio debido a su enfermedad.

    Sus alimentos favoritos son eliminados de la dieta, no pueden sentir entusiasmo sobre la comida.

    Los complementos nutricionales o las fórmulas líquidas con alto contenido de calorías se pueden sugerir algunas veces, especialmente para niños con crecimiento retrasado.

  • Alimentación a través de una vena. Un pequeño número de pacientes, que necesitan temporalmente nutrición extra, pueden necesitar periodos de alimentación por vena (intravenosa).

  • Cirugía. La enfermedad de Crohn puede ser asistida mediante cirugía, pero esta no la puede curar. La inflamación tiende a regresar a las áreas del intestino próximas al área que ha sido eliminada. La cirugía puede ayudar a aliviar los síntomas crónicos de la enfermedad activa que no respondan a la terapia médica o para corregir complicaciones, como bloqueo intestinal, perforación, absceso o sangrado.

    Los tipos de cirugía incluyen los siguientes:

    • Drenaje de abscesos o eliminación de una sección del intestino debido a bloqueo, resultando en el acortamiento del intestino.

    • Ostomía. A algunas personas se les puede eliminar parte de sus intestinos y crearse un nuevo método de eliminar las heces del cuerpo. La cirugía para crear la nueva abertura se llama ostomía y la nueva abertura se llama estoma.

    Diferentes tipos de ostomía se realizan según cuánto o qué parte de los intestinos es eliminada, y pueden incluir lo siguiente:

    • Ileostomía. El colon y el recto se eliminan y la parte inferior del intestino delgado (íleon) se une al estoma.

    • Colostomía. Una abertura creada quirúrgicamente en el abdomen a través de la cual una pequeña porción del colon se lleva a la superficie de la piel. Algunas veces, se puede realizar una colostomía temporal cuando parte del colon ha sido eliminada y el resto del colon necesita curarse.

    • Cirugía del depósito ileoanal. Una alternativa para una ileostomía permanente, este procedimiento se completa en dos cirugías. Primero, se eliminan el colon y el recto y se realiza una ileostomía temporal. Segundo, la ileostomía se cierra y parte del intestino delgado es utilizada para crear una bolsa interna para retener las heces. Esta bolsa se une al ano. El músculo del recto se deja en su lugar, para que las heces en la bolsa no se filtren fuera del ano. Las personas que se someten a esta cirugía pueden controlar sus evacuaciones.

    ¿Qué sucede si parte del intestino se elimina, resultando en el "síndrome del intestino corto"?

    Los intestinos ayudan a digerir y absorber los alimentos. La malabsorción ocurre cuando los alimentos no se digieren bien y los nutrientes no son absorbidos por el organismo. Esto puede causar crecimiento y desarrollo deficientes. Los niños con el síndrome del intestino corto pueden tener una capacidad reducida para absorber los nutrientes de los alimentos que comen. La malabsorción ocurre porque parte de los intestinos ha sido eliminada o no están funcionando adecuadamente.

    Los síntomas comunes de la malabsorción incluyen los siguientes:

    • diarrea;

    • esteatorrea (grandes cantidades de grasa en las heces);

    • pérdida de peso o crecimiento deficiente;

    • deshidratación;

    • deficiencias vitamínicas y minerales.

    ¿Es necesaria una nutrición especial si mi hijo tiene el síndrome del intestino corto?

    Debido a que la diarrea es el síntoma principal del síndrome del intestino corto, el objetivo del plan de dieta es ayudar a controlar y/o reducir la diarrea y la malabsorción. Las pautas que pueden ayudar a controlar la diarrea incluyen las siguientes:

    • comidas pequeñas y frecuentes;

    • evitar los alimentos con leche o productos lácteos que contengan lactosa si hay una historia de intolerancia a la lactosa;

    • beber líquidos a temperatura ambiente;

    • beber líquidos entre comidas en lugar de con las comidas;

    • evitar la cafeína;

    • evitar alimentos con sorbitol, xilitol y manitol;

    • evitar dulces concentrados como caramelo, pasteles y bizcochos;

    • evitar alimentos que producen gas como los siguientes:

      • frijoles;

      • guisantes;

      • brócoli;

      • cebollas;

      • coliflor;

      • repollo.

    • e incluir fuentes de fibra soluble como las siguientes:

      • bananas;

      • arroz;

      • puré de manzana;

      • yuca;

      • avena.

    Los niños con síndrome del intestino corto con frecuencia necesitan nutrición parenteral total ("TPN", por sus siglas en inglés) para ayudarles a satisfacer sus necesidades nutricionales. La TPN es una mezcla especial de glucosa, proteínas, grasa, vitaminas y minerales que se da a través de una IV en las venas. Muchas personas la llaman alimentaciones intravenosas. La TPN provee los nutrientes que su hijo necesita cuando no puede comer o absorber los nutrientes de los alimentos. La solución de TPN, generalmente, se inyecta continuamente durante varias horas al día.

    ¿Cuál es la perspectiva de largo plazo para un niño con la enfermedad de Crohn?

    La enfermedad de Crohn es una afección crónica que puede volver a aparecer en varios momentos de la vida. Los niños pueden experimentar problemas físicos, emocionales, sociales y familiares como resultado de la enfermedad, lo cual aumenta la importancia del manejo y tratamiento adecuados de la afección.

    La siguiente tabla resume algunos de los problemas que los niños pueden enfrentar.

    Respuestas emocionales

    Problemas sociales

    Efectos en la familia

    Cambios del estado de ánimo debido a la enfermedad y medicamentos

    Culparse por la enfermedad

    Frustración con problemas físicos

    Sentirse diferente de los demás

    Enojo: "¿Por qué yo?"

    Preocupación por la apariencia, el crecimiento lento, la pérdida de peso

    Sentirse vulnerable; incapacidad de confiar en el cuerpo para que funcione normalmente como los demás

    Frustración ante las limitaciones físicas, no poder seguirle el ritmo a los amigos

    Hacer frente a las bromas de los compañeros

    Vergüenza por el uso frecuente del baño

    Presión de los pares respecto a las elecciones de comidas

    Manejo de la falta de conocimiento de la enfermedad por parte de otras personas

    Cambio en la estamina física

    Cambios en la capacidad para concentrarse en el trabajo en clase

    Comprender las necesidades del niño con la enfermedad de Crohn, así como el resto de las necesidades de la familia

    Necesidad de apoyo mutuo de todos los miembros de la familia

    Necesidad de todos los miembros de la familia para aprender acerca de la enfermedad y comprender sus efectos en el niño

    Aprender a lidiar con los cambios inesperados en la rutina familiar

    Tratar de canalizar la frustración cuando está enfadado

    Respeto de la privacidad

    Fomentar la independencia del niño con la enfermedad de Crohn

Reviewed Date: 04-15-2014

Crohn's Disease in Children

Disclaimer: This information is not intended to substitute or replace the professional medical advice you receive from your child's physician. The content provided on this page is for informational purposes only, and was not designed to diagnose or treat a health problem or disease. Please consult your child's physician with any questions or concerns you may have regarding a medical condition.