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Malrotación Intestinal y el Vólvulo

Malrotación intestinal y vólvulo

¿Qué es la malrotación intestinal?

La malrotación intestinal es un defecto congénito que implica una malformación del tracto intestinal. La malrotación intestinal es una anomalía que se produce durante la formación del feto en el útero materno.

Ilustración de un vólvulo
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La malrotación se produce cuando el intestino no da las vueltas como debería.

El vólvulo es un problema que puede presentarse después del nacimiento como resultado de una malrotación intestinal. El intestino se tuerce y produce una obstrucción intestinal. Esta torcedura también puede interrumpir la irrigación sanguínea hacia el intestino y producir daños.

La mayoría de los niños con malrotación desarrolla síntomas en el primer año de vida. La malrotación intestinal se detecta con mayor frecuencia durante la niñez, ya que la mayoría de los bebés desarrolla síntomas de obstrucción intestinal aguda durante la primera semana de vida. La malrotación se observa muy pocas veces en niños más grandes y, cuando ocurre, los síntomas pueden ser nulos o intermitentes.

Algunas personas que padecen malrotación pasan toda su vida sin ningún síntoma y nunca reciben un diagnóstico. Otras pueden no tener ningún síntoma hasta la adolescencia o la edad adulta.

¿Qué niños están en riesgo de sufrir una malrotación?

La malrotación se produce tanto en varones como en mujeres. Sin embargo, los varones tienen síntomas durante el primer mes de vida con más frecuencia que las niñas.

¿Por qué es un problema la malrotación?

Un niño con malrotación puede experimentar una torcedura del intestino conocida como vólvulo. Esto produce una obstrucción e impide la digestión normal de los alimentos. También se puede interrumpir la irrigación sanguínea hacia la parte doblada del intestino, lo cual puede producir la muerte de ese segmento del intestino.

Las bandas de Ladd, que se forman entre el ciego y la pared intestinal, también pueden crear una obstrucción en el duodeno como resultado de la malrotación, e impedir la digestión de los alimentos.

El niño se puede deshidratar rápidamente cuando se produce una obstrucción intestinal.

¿Cuáles son los síntomas de la malrotación y el vólvulo?

Los siguientes son los síntomas más comunes de la malrotación y el vólvulo. Sin embargo, cada persona puede experimentar los síntomas de manera diferente. Cuando el intestino se dobla u obstruye, los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Vómito de bilis (líquido digestivo vede)

  • Flexión de piernas hacia el abdomen

  • Dolor abdominal

  • Abdomen inflamado

  • Diarrea

  • Estreñimiento

  • Sangrado rectal

  • Incapacidad de aumentar de peso

  • Frecuencia cardíaca acelerada

  • Respiración agitada

  • Heces con sangre

Los síntomas de la malrotación y el vólvulo pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre debe consultar al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la malrotación y el vólvulo?

Además de un examen físico e historia clínica, los procedimientos de diagnóstico de malrotación y vólvulo pueden incluir diferentes estudios de diagnóstico por imágenes (pruebas que muestran imágenes del interior del cuerpo). Estos se realizan para evaluar la posición del intestino y si está doblado o bloqueado. Estas pruebas incluyen las siguientes:

  • Análisis de sangre. Pruebas para comprobar los electrolitos.

  • Guayacol en heces. Prueba para detectar sangre en muestras de heces.

  • Tomografía computarizada (también denominada TC o TAC). Es un procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de rayos X y tecnología informática para producir imágenes horizontales o axiales (a menudo denominadas "planos") del cuerpo. Una TC muestra imágenes detalladas de las partes del cuerpo, incluidos los huesos, músculos, tejidos grasos y órganos. Las TC son más precisas que las radiografías generales.

  • Radiografía abdominal. Prueba de diagnóstico que puede revelar una obstrucción intestinal.

  • Esofagografía/seriada GI alta. Procedimiento realizado para examinar el intestino a fin de detectar anomalías. Se ingiere un fluido denominado bario (una sustancia química líquida, metálica y de consistencia similar al yeso utilizada para revestir el interior de los órganos a fin de que aparezcan en una radiografía). Una radiografía del abdomen puede exhibir una ubicación anormal del intestino delgado, obstrucciones (bloqueos) y otros problemas. La seriada GI alta generalmente estudia el intestino delgado, mientras que la seriada GI baja estudia el intestino grueso.

  • Enema de bario. Procedimiento realizado para examinar el intestino a fin de detectar anomalías. Mediante un enema, se introduce por el recto un fluido denominado bario (una sustancia química líquida, metálica y de consistencia similar al yeso utilizada para revestir el interior de los órganos a fin de que aparezcan en una radiografía). Una radiografía del abdomen puede mostrar que el intestino grueso no está en la ubicación normal.

  • Sigmoidoscopía flexible. Esta prueba, generalmente realizada para el vólvulo, examina la parte inferior del tracto GI, el recto y el colon. Se puede usar para diagnosticar vólvulo.

¿Cuál es el tratamiento para la malrotación y el vólvulo?

El médico de su hijo determinará el tratamiento específico para la malrotación y el vólvulo en función de lo siguiente:

  • La magnitud del problema

  • La edad, salud general e historia clínica de su hijo

  • La opinión del cirujano y otros médicos involucrados en la atención de su hijo

  • Las expectativas de la evolución de la afección

  • Su opinión o preferencia

La malrotación del intestino generalmente no es evidente hasta que el intestino se tuerce (vólvulo) u obstruye por las bandas de Ladd y se manifiestan los síntomas. Un vólvulo se considera un problema que pone en riesgo la vida, debido a que el intestino puede morir al torcerse y no recibir una irrigación sanguínea adecuada.

Los niños pueden comenzar a recibir líquidos IV (intravenosos) para prevenir la deshidratación y antibióticos para prevenir una infección. Se puede utilizar un tubo denominado sonda nasogástrica (o NG), que se introduce desde la nariz, pasando por la garganta y el esófago hasta el estómago, a fin de prevenir la acumulación de gas en el estómago.

Un vólvulo generalmente se repara quirúrgicamente lo antes posible. Se corrige la torción del intestino y se comprueba si hay daños. En una situación óptima, la circulación hacia el intestino se restaura una vez que se corrigió la torsión, lo que hace que el intestino adquiera un color rosado.

Si el intestino está sano, se vuelve a colocar en el abdomen. Debido a que el apéndice está ubicado en un lugar diferente al habitual, sería difícil diagnosticar apendicitis en el futuro. Por esto es habitual que también se realice una apendicetomía (extracción quirúrgica del apéndice).

Si la irrigación sanguínea hacia el intestino está en juego, se debe corregir la torsión y volver a colocar el intestino en el abdomen. Se realizará otra operación en 24 a 48 horas para comprobar el estado del intestino. Si se observa que hay daño en el intestino, se deberá extirpar la sección dañada.

Si la sección de intestino dañada es grande, es posible que se extirpe una cantidad considerable del intestino. En este caso, las partes del intestino que queden después de extirpar la sección dañada no pueden volver a unirse quirúrgicamente. Se puede realizar una colostomía para permitir que continúe el proceso digestivo. En una colostomía, los dos extremos de intestino sano se llevan hasta el abdomen a través de aberturas. Las heces atravesarán la abertura (denominada estoma) y luego se recogerán en una bolsa. La colostomía puede ser temporal o permanente, según la porción de intestino que se extirpó.

Ilustración de una resección de intestino y colostomía
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¿Mi hijo tendrá problemas en el futuro?

La mayoría de los niños con malrotación que experimentan un vólvulo no presentan problemas a largo plazo si el vólvulo se reparó a tiempo y no hubo daño intestinal.

Los niños con lesión intestinal a quienes se les haya extirpado la parte dañada pueden tener problemas a largo plazo. Cuando se extrae una gran parte del intestino, el proceso digestivo puede verse afectado. Los nutrientes y líquidos de los alimentos se absorben en el intestino delgado. Al extraer un segmento grande del intestino, es posible que el niño no reciba los suficientes nutrientes y líquidos.

Reviewed Date: 12-31-2009

Intestinal Malrotation and Volvulus

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